Arqueología

La presencia ancestral de personas en este sector tiene distintas expresiones y continuidad hasta nuestros días. Algunos vestigios son las tumbas hechas con cúmulos de conchas llamados conchales, así también los refugios llamados tambos y restos de herramientas para la caza.

La Isla Grande Atacama posee vestigios arqueológicos de hace miles de años. Los más antiguos datan del período entre el 7.730 A.C. al 5.000 A.C. con restos que dejaron personas del grupo huentelauquén y que tienen relación con otras caletas y aguadas de Atacama. Este grupo se caracterizó por desarrollar trabajos líticos (en piedra) con formas geométricas de seis puntas.

De los grupos cercanos a la cultura huentelauquén, se pasó al período llamado Arcaico Medio, donde aparece la cultura llamada «Cultura del anzuelo de concha», también llamada Complejo Camarones ya para el 5.000 A.C.

Eran sociedades probablemente especializadas en la caza del lobo marino y el hallazgo más notable es el anzuelo de valva, especialmente el construido con choro zapato. Vivían en torno a caletas, ensenadas y especialmente en lugares cercanos a loberías.

Del 2.000 A.C. al 10 A.C, hay evidencias de una transición hacia el complejo cultural Molle, constatándose algunas manifestaciones materiales relacionadas. También existen evidencias de arpones de huesos para cazar ballenas y guanacos.

Del año cero de nuestra era al 700 D.C., se encuentran otro tipo de vestigios que caracterizan al denominado período Formativo Temprano en donde empiezan a trabajarse metales hacia el interior de Atacama por parte de la cultura Molle, la que arriba al litoral portando objetos metálicos e intercambiándolos por productos marinos. Existen conchales funerarios asociado a la cultura molle y otro relacionado con la cultura diaguita.

Desde el 700 D.C. al 1.200 D.C. se da paso al período medio, en el que el complejo cultural Las Ánimas, proveniente probablemente del territorio conocido hoy día como Puna de Atacama en Argentina. Esta cultura introdujo nuevas tecnologías y prácticas, la agricultura y el pastoreo son parte de sus aportes. Se han encontrado camélidos andinos en el contexto de los ritos y estructuras funerarias de las ánimas.

De esta etapa se pasa al período denominado de Pescadores contemporáneos a poblaciones tardía del desarrollo regional, productoras de alimentos» que va del 12000 d.C. al 1.450 d.C., los llamados camanchacos.

En esta etapa hace aparición el imperio Inca que transformó a los territorios costeros en abastecedores de los centros administrativos interiores.

Los habitantes del mar mantuvieron sus costumbres nómadas y al llegar los españoles se les llamó «changos», al pueblo camanchaco.

En el territorio de la componente costera de la Isla Grande Atacama se han hallado numerosas evidencias arqueológicas. Son 57 los puntos de conchales en que se han hallado túmulos funerarios probablemente molles, además de estructuras semi circulares utilizadas para refugio en el sector de El Morro; así como también restos de puntas de flechas y trabajos líticos (en piedra).